Spirits and demons, 2010-2011.

El mundo natural sirve de refugio a seres ancestrales que habitan en bosques, océanos y cielos que ocultaron su presencia al hombre progresivamente a través de los tiempos de manera que éste ya sólo parece recordarlos diluidos en mitos y leyendas.

Son seres sobrenaturales que cambian de nombre según la cultura pero que conservan sus ambiguas intenciones. Ellos prefieren observarnos y no ser observados.

El proyecto “Spirits and demons” (espíritus y demonios) descubre, a través de fotografías de espacios reales -salvo por su repetición inducida- la existencia de estas criaturas, mostrando su presencia, hasta ahora inédita, en el medio natural, ya sea cuidando del bosque, dominando el mar o vigilando desde el cielo.

El eco del pensamiento mágico parece transformarse en lógico y rescata una concepción animista del mundo. Allá donde miremos, encontraremos almas, espíritus,entes sobrenaturales, a medio camino entre los dioses y el hombre, a veces destructores y, otras, preservadores. Tan antiguos que habitan el universo mucho antes de la llegada del ser humano pero que, inevitablemente, tienen su destino unido a él.

Los espíritus son seres energéticos y sensibles, protectores de la vida, que habitan en los cuatro elementos (fuego, aire, tierra y agua) que componen el universo. Aunque son benignos, pueden dejar de serlo si se sienten amenazados u ofendidos. Tienen la capacidad de preservar la naturaleza e incluso al hombre frente a diversos peligros.

Los demonios son criaturas despiadadas y amorales, ajenas al universo de las emociones humanas y del resto de seres vivos. Son, por ello, temidos y su presencia resulta especialmente intimidatoria.

Sir James George Frazer escribió en 1890 un interesante tratado, “La Rama Dorada”,que comparte título con la pintura de Turner, situado entre lo científico y lo poético. A través de este estudio, que intenta explicar las codificaciones de la religión a través de mitos y ritos antiguos, Frazer se adentra en los vestigios del culto ancestral, señalando los bosques como los primeros recintos sagrados y situando allí, en el paisaje selvático,historias que encierran una profunda filosofía sobre la relación del hombre con las deidades y con la vida de la naturaleza.

En estos días, espíritus y demonios muy diferentes, cada uno con personalidad propia y una historia tan vieja como el mundo detrás, ven mermar sus hogares y se ven atrapados en espacios de menor tamaño. Algunos demuestran una clara actitud hostil hacia el hombre, al que identifican como el culpable; otros, sin embargo, viven la situación con indiferencia. Son semidioses destronados, vestigios del pasado, seres tan antiguos que hasta algunos han olvidado su propio nombre o existencia. Pero ahora han sido descubiertos y van a ser expuestos ante todos los ojos que quieran encontrarlos.

Hallamos nuestros propios espíritus y demonios dentro de las imágenes, a medio camino entre el mundo físico y el incorpóreo. Es el momento de mirar para ver, penetrando en el universo místico de estos seres primigenios.